Desierto...Desdén...Desaliento...Desazón...Descontento...Desnudez.
Desarmada...Destemplada...Desacertada...Descolorida...Desmadejada...Desubicada.
Desacierto...Desidia...Despótica...Desastre...Desánimo...Destrozo.
Deshecha...Desterrada...Deshumanizada...Despedida...Deslumbrada...Descreída.
Puede que todo.
Puede que nada.
Da igual arriba que abajo, dentro que fuera, lleno que vacío, caliente que frío.
Sólo sé que la desgana se sienta a mi vera desde hace semanas a la hora de pasearme por este sitio.
¡Maldita desgana!...¡Bendita desgana!

Por eso lo sentí.
Es desconcertante todo, no comprendo como es posible tal acto, siento envidia de tu antes, de leer lo que desprendías. Eres una mujer que mostrabas tu interior, parte del lugar donde nunca se llega, ese lugar se acerca al alma, lugar sagrado.
Hay veces que no comprendo donde lleva la ceguera y la ignorancia.
Me dan ganas de pedirte disculpas en su nombre, como tal me averguenza de tal posible.
Bella dama me has dejado sin palabras, a pesar de intuir cambios en tu vida.
Tu amigo el furtivo.
No tienes que disculparte por nadie. Todos debemos actuar como sentimos y creemos en todo momento y tal vez tu imaginación te haya llevado a creer que esa desgana venía motivada por alguien ajeno a mí misma. Acaso en esta ocasión no fue así. Acaso sí.
Saludos, imaginativo guerrero primigenio.
un abrazo.