entreabriendo estos secretos. Mi deseo es renacer.
Oculto entre las sombras, te asomas a este placer
de saberme, ya, inundada al leer y releer.
Mis dedos, tan juguetones, se disfrazan de tu ser
y se cuelan por mil rincones. Esos que te sabrían a miel.
Me imagino que me posees, con fuerza,
sin media duda, sin conciencia. Sin doblez.
Y de nuevo me humedezco y recorro esta otra piel
que ya brilla y se dilata, al ritmo que yo le dé.
Te imagino y enloquezco de lujuria y de embriaguez,
con mis dedos empapados en la savia del placer.
Te imagino y ya retardo el orgasmo por querer
estallar en mil palabras que te arrastren a creer
que eres tú el elegido, el que debe recorrer
con tu mano sobre el sexo nuevas caricias para mi piel.

que pases un buen fin de semana.
un abrazo.
Largo es el camino
En el cuerpo de una mujer
Donde existen valles y llanos
Y de sus ríos, puedes beber.
Me dejas sin palabras, no hay más. Son palabras que te encienden.
Saludos bella dama.
Gracias, Pepe. Lo mismo para ti.
Un abrazo cálido.
A veces es mejor actuar que decir, acariciar que explicar, excitar que narrar, saborear que imaginar, Guerrero Primigenio. Pero eso ya tú lo sabes.
Saludos, especial caballero.